Cocinero antes que fraile, el catedrático de Economía de la Empresa Antoni Serra Ramoneda (Barcelona, 1933) fue rector de la Universitat Autònoma (UAB) entre 1980 y 1986, antes de que su estela de hombre de consenso le llevase años después a la Agència per a la Qualitat Universitaria, atalaya levantada por las universidades y la Generalitat para otear la salud de la enseñanza superior. Entre una y otra ocupación, ha sido presidente de Caixa Catalunya, lo que le empuja a examinar detenidamente la cuenta de resultados del sistema universitario catalán.- Los alumnos se eternizan en los estudios, muchos los dejan. La oferta no se ajusta a la demanda.
- Las preferencias de los estudiantes son preocupantes. Puede que en el futuro nadie quiera estudiar carreras como Biología. Hay que ver qué se puede hacer para acabar con el miedo y el odio a las Matemáticas. Hay que hacer algo. Por otro lado, estudiantes con las notas más altas van a parar a carreras donde no las necesitan, con el consiguiente despilfarro de masa encefálica.- ¿Cómo remediar la situación?
- Es un problema sociológico. Faltan políticas activas. Las universidades tampoco disponen de medios para racionalizar la situación. Dicen que van a reducir plazas donde hay un exceso de oferta y hacen como los fabricantes de coches que te regalan el aire acondicionado. Se inventan las dobles titulaciones y te venden dos carreras en un paquete. Yo lo que quiero es que me digan que el coche que me venden será mucho mejor.- ¿Tienen poder los rectores?
- Socialmente sí, pero no sobre sus subordinados. No pueden decirles a los profesores lo que tienen que hacer. Tampoco lo pueden hacer mucho con el personal de administración y servicios; y con los estudiantes, psé, psé.- ¿Qué papel juegan los consejos sociales de las universidades?
- Habría que darles algún tipo de poder. Ahora lo único que pueden hacer es no aprobar el presupuesto, pero si eso ocurre la comunidad universitaria se levanta en armas. Mire, yo he sido presidente durante 20 años de Caixa Catalunya. En la práctica, el poder para decidir si se otorgaba un crédito no lo tenía yo, sino el director general. ¿Qué poder tenía entonces yo? La facultad de despedirlo. Los consejos sociales deberían contar con una potestad similar.- ¿Cómo puede tener la universidad más dinero sin recurrir al erario?
- Subiendo las matrículas al tiempo que se instaura un sistema de becas como Dios manda. Eso sería bueno.- La subida de tasas es impopular.
- Pasa una cosa curiosa. ¿Cuánto cuesta sacarse el carnet de conducir? ¿Más de 1.000 euros? Más que un curso universitario, pero todo el mundo lo paga y nadie protesta. Si aumentase el precio de la matrícula la gente se lo pensaría más antes de abandonar los estudios.- ¿Ante el raquitismo de las becas, por qué no se ha optado aquí como en Alemania por los préstamos?
- Por la dificultad en recuperar los créditos sin tener que recurrir al aval de la familia del estudiante. El aval de la palabra de honor lo ha hecho más difícil.- ¿Las reformas que se avecinan con la entrada en el espacio europeo de educación superior harán las becas todavía más necesarias?
- Sí, porque actualmente hay un elevado número de alumnos que trabajan y que hacen que el sistema sea en buena medida no presencial. Si se exige más presencia, como está previsto, se necesitan mejores becas.- Hay poca movilidad estudiantil.
- Sí, las becas traerían mucha más movilidad. Ahora todo el mundo quiere tener una universidad cerca de casa. Esa proximidad está bien para ir a comprar el diario, el tabaco o los medicamentos a la farmacia, pero no para estudiar una carrera.- ¿No hay que distribuir las universidades por el territorio?
- No pongo ninguna objección a que se abra una universidad en La Seu d'Urgell. Lo que digo es que sus estudios han de tener la suficiente calidad para ser capaces de atraer a gente de fuera y no reservarse para los estudiantes del entorno.- ¿La universidad sigue funcionando como ascensor social?
- Sí, en determinado tipo de estudios y si el estudiante es brillante. Hay títulos, como algunas ingenierías superiores, que actúan como una credencial para ejercer funciones muy bien remuneradas en el mundo de la empresa que no guardan relación con las materias cursadas durante la carrera. Eso no funciona en otro tipo de títulos.- ¿En qué se diferencia la universidad de hace 25 años en la que ejerció de rector de la de ahora?
- La dedicación del profesorado es mucho mayor. De los estudiantes lo que me llama más la atención es el pasotismo, al menos en determinado tipo de estudios. Llegas a una clase de Económicas, comentas algún hecho inesperado de la actualidad económica que crees que les puede interesar, y no tienen ni idea.
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